jueves 20 de agosto de 2009

Desde la figura de Luis Emilio Recabarren, a la Construcción Clasista en el Movimiento Popular

Para muchos en el actual período, no es de conocimiento colectivo, la importancia que asumió Luis Emilio Recabarren, agitador político y sindical nacido en Valparaíso el año 1876; precursor de la liberación del pueblo chileno y latinoamericano de la dominación imperialista.

Su incansable labor política y social a favor del pueblo trabajador chileno, lo llevó a ser elegido Diputado por Antofagasta en 1906, pero se le despojó del cargo al haberse negado a jurar por dios; fundó el Partido Obrero Socialista en 1912; contribuyó a la creación del PC en 1918, y a la creación del Periódico la Vanguardia en Antofagasta en 1925. Y como también es de esperarse, sufrió las arremetidas de la clase dominante, la que reacciona frente a estos procesos organizativos de la clase, condenándolo a 541 días por un proceso contra la Mancomunal de Tocopilla.

Conocido como el “Padre” del Sindicalismo en Chile, Recabarren fue un ferviente organizador del pueblo trabajador del campo, la ciudad y de la minería; y amplio conocedor a la vez, del grado de conciencia de la clase trabajadora, tras la incesante dominación ideológica y cultural capitalista.

Pese al carácter de lucha sindical, materializada en su participación en la FOCH (Federación Obrera de Chile) en 1919, como también, en otras organizaciones o unidades políticas del período, Luis Emilio Recabarren, fue un gran propulsor de la unidad clasista de los sectores en lucha; reconoció y propulsó la importancia de la emancipación de la mujer; relacionó de manera pedagógica y educativa la explotación capitalista de la cual era víctima el pueblo trabajador, y de ahí sus esfuerzos incansables por elevar el nivel cultural y moral, como así también la conciencia clasista del movimiento popular chileno, estimulando la creatividad como principal componente organizativo del mismo; participó en la creación de imprentas y teatros populares, como instrumentos o herramientas educativas en base a los valores significativos de la conciencia de clase trabajadora, en virtud de su grado de crecimiento, proyectando una visión estratégica para la construcción del Hombre Nuevo, fundador de una sociedad Justa e Igualitaria por y para el Pueblo.

La sensibilidad con la que este luchador y agitador incansable se hacía parte en las organizaciones del pueblo, era un fiel reflejo a la vez, de la importancia que le otorgaba a las conductas asociadas a la vida en comunidad, tanto en organizaciones sociales, políticas, sindicales, etc.; que influidas continuamente por la ideología dominante, contrarrestaban la organización y la confianza entre los elementos del pueblo. Es por ello, que promovió conductas asociadas al plano ético-moral, conjugando los principales valores con los cuales debe gozar la clase trabajadora, revolucionaria por excelencia, para combatir al capitalismo en todas sus expresiones, tanto en la vida diaria, como en otras esferas que promueve el orden social actual.

Es por ello que asumimos la importancia y rigurosidad en la construcción del Centro Cultual y de Estudio Recabarren, como instancia participativa, democrática, popular y como un espacio integral para los distintos sectores del pueblo; orientada por una política de clase, que promueva la construcción en orden estratégico del Hombre Nuevo, el que pueda encausar el camino por el cual Trabajadores, Pobladores y Estudiantes, puedan construir las bases de una nueva sociedad, en la que predomine la justicia y la igualdad, por sobre los intereses económicos dominantes.

CON EL LEGADO DE RECABARREN, AVANZAMOS EN LA CONSTRUCCIÓN DE PODER POPULAR